¿Cómo diferenciar cada marca de un ecosistema sin perder la conexión con el entorno que comparten?
¿Cómo producir contenido constante para varias marcas sin duplicar jornadas, costos y procesos?
¿Cómo posicionar un desarrollo residencial cuando el público lo percibe solo como un resort?
Dos años de producción audiovisual y fotografía para todo el ecosistema de marcas de Grupo Valcas en Rancho Tecate, con un modelo que concentraba varios rodajes en una sola jornada.
Rancho Tecate es un desarrollo residencial y campestre entre viñedos en Baja California, operado por Grupo Valcas. El crecimiento del grupo lo convirtió en un ecosistema de marcas con objetivos distintos: desarrollo residencial, hospitalidad, gastronomía y vino, lo que diluyó la percepción de cada unidad y dificultó comunicar qué representaba cada una.
Durante aproximadamente dos años produjimos contenido audiovisual y fotografía para todo el ecosistema. Diseñamos un modelo de preproducción mensual anticipada que concentraba en una sola jornada rodajes para varias marcas, reduciendo costos y tiempos sin sacrificar calidad ni diferenciación. Este sistema construyó un banco amplio de contenido para redes, sitio web y materiales promocionales, fortaleciendo la identidad de cada marca dentro del universo compartido.
Cada proyecto presenta obstáculos únicos que ponen a prueba nuestros límites creativos. Así abordamos las complejidades de esta producción.
El crecimiento de Grupo Valcas hizo que diferentes servicios y experiencias convivieran bajo la percepción general de Rancho Tecate, dificultando comunicar qué representaba cada unidad.
Rancho Tecate necesitaba reforzar su lugar como desarrollo residencial y despegarse de la idea de que era únicamente un resort o destino de descanso.
La reorganización de marcas generó la necesidad de flujos de fotografía y video independientes; producir por separado habría duplicado procesos y elevado costos.
El reto era alimentar simultáneamente marcas con objetivos distintos, manteniendo calidad y diferenciación sin aumentar tiempos ni presupuesto.
Cada proyecto es una serie de decisiones. Estos son los momentos que dieron forma al resultado final.
Cada mes se revisaban las necesidades de todas las marcas y se definían piezas, espacios y prioridades antes de armar el plan de rodaje.
Una sola jornada documentaba entorno, estilo de vida, hospitalidad, gastronomía y producto, reduciendo traslados y horas de producción.
Cada pieza se desarrollaba con el objetivo particular de su marca, manteniendo una conexión visual y narrativa con el universo Rancho Tecate.
El modelo sostuvo durante dos años un acervo amplio de fotografía y video para redes, sitio web y materiales promocionales de todas las unidades.